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En construcción.


Manifiesto Foco Ludens

Podemos definir Foco Ludens como un lugar común para compartir y hablar de videojuegos. Como todo lo que importa en esta vida, nació de una conversación entre amigos, y de esta manera es como se ha querido seguir construyendo. Esta red se ha ido extendiendo rápidamente y pronto comenzó el proyecto del club del juego, transformando para siempre Foco Ludens. Sabemos que muches de vosotres habréis llegado aquí a partir de este espacio, pero queremos, a través de este manifiesto, ampliar la identidad de Foco Ludens, cristalizando aquí nuestros valores y objetivos.

Desde su creación, el objetivo de este proyecto ha sido el de crear un espacio que intente emular esos clubes de lectura en los que tienes la seguridad de que vas a entablar una buena conversación. Para ello damos prioridad a una de las dimensiones de lo jugable que consideramos fundamental: lo experiencial (sea lo que sea eso). Desde esta posición, pocos elementos pueden quedar fuera de la conversación, excepto, por supuesto, aquellos que únicamente pretenden dinamitarla.

Ante la orfandad de espacios de conversación en torno al videojuego que realmente nos satisfagan —espacios que respondan a una necesidad real de comunicación y no a la inercia del consumo o al ruido de la pestaña de novedades de tu tienda favorita— surge la urgencia de habitar lo online de otra manera. No en contra de los clubes presenciales, sino en diálogo con ellos; no desde la nostalgia ingenua, sino desde el deseo consciente de recuperar un espíritu de internet que aspiraba a unir lo que antes estaba separado. Frente a ciertas formas predatorias de vivir lo digital, reivindicamos un territorio donde la conversación sea cuidado, tiempo y comunidad. Foco Ludens se puede ver como parte del jardín virtual: un rincón en el que sembrar y recoger —compartir— colectivamente ideas y momentos que posteriormente reguemos entre todes. Lugar que gracias a lo digital permite construir un eje Tenerife-Madrid-Barcelona-Santander-Oslo-etc. No pretende ser un refugio de un mundo peor, sino un lugar que nos ayude a habitar el resto. En definitiva, para nosotres, la experiencia de lo lúdico jamás se podrá entender del todo desde la soledad.

Solamente podríamos llevarlo a cabo desde ciertas coordenadas políticas como el anticapitalismo, el antirracismo, el antifascismo, la diversidad sexual y de género y el ecologismo. Citando al Taller Canario de Canción: «Ni en una ni en dos cedemos / A por todas vamos / Todas las queremos». Nos interesan los videojuegos, pero más nos interesa la gente —la que los juega, la que los hace, la que los habla…—: es decir, en la conversación caben todas nuestras preocupaciones. No somos ajenes a la idea de que les integrantes de este grupo pueden tener o no una relación directa con la industria del videojuego –no estamos interesades en el networking: aquí no se viene a hacer negocios, para eso ya existen otros lugares–, o en su lugar puede estar más interesada en la parte artística-estética-cultural. La categoría videojuego es amplia y contiene infinitos mundos y conversaciones. Nuestra intención es mantener una comunidad amable alrededor de lo lúdico; conformar un espacio en el que podamos dialogar sobre ideas y experiencias relacionadas con el videojuego. 

Además, Foco Ludens es un proyecto autogestionado, con la intención de otorgar a sus participantes todas las herramientas para construir(nos) colectivamente. La responsabilidad de Foco Ludens es compartida, pues depende de sus integrantes no solo que exista un espacio seguro, sino que somos nosotres quienes podemos hacer que sea un espacio vivo e interesante.Si bien el club del juego es nuestra actividad principal, estamos interesades en lo comunitario, por ello, más que necesitar de un conjunto de normas nos hemos caracterizado en estas escasas líneas, que presentan, más que un paisaje detallado de lo que somos, un horizonte de posibilidades desde el que construir. Foco Ludens contiene la potencia de lo que queramos hacer desde esta identidad, que ahora también es un poco tuya.